Algunos creen que la felicidad no es más que una mera utopía inventada por personas que no se toman en serio la vida o que se creen que estar libre de preocupaciones. Pero, ¿será verdad que siendo feliz se puede conseguir que las cosas a uno le vayan mejor?

Sé feliz y la vida te sonreirá

Ser feliz para que la vida te sonría es muy diferente a la expresión “Si la vida te da limones haces limonada”. Muchos ejemplos de creencias explican como el ser feliz puede ser bastante fructífero para la vida diaria.

Pensemos en lo que es ir a trabajar, una actividad diaria que suele ser toda una carga y pesadez para la mayoría de personas. ¿Qué pasaría si ir al ir a trabajar se fuera feliz? ¿Es posible ser feliz en el ambiente de trabajo? Pues el resultado que se obtendría sería una potenciación increíble de las capacidades de la persona en su ambiente de trabajo si este acude feliz a su puesto cada día.

Esto se puede aplicar a cualquier situación de la vida diaria. La felicidad se busca y te encuentra al mismo tiempo. Uno no puede ganarse la felicidad sino la ha buscado previamente. Y conseguirla no es nada difícil.

Por ejemplo, si al a trabajar se va yendo haciendo un poco de ejercicio, se elimina un poco el estrés y el mal humor, lo que hace que se tome uno el trabajo de otra manera. Del mismo modo, hacer una actividad que relaje después del trabajo ayuda a llegar a casa con otro humor.

Otras cosas de menor importancia como el leer mientras se está en el metro, darse un baño de agua caliente nada más llegar a casa, o decidir salir a tomar algo con los amigos, son pequeñas cosas que ayudan a alcanzar la felicidad.

Ser feliz significa ser optimista y poder hacer frente al día a día con una cara que te augura un buen porvenir, porque no es bueno estar viendo siempre el lado malo de las cosas.

Dejar respuesta